“Pasé de la investigación a la farmacia comunitaria porque tenía ganas de tener un contacto más directo con los pacientes”
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María Díaz-Lavíada, delegada de zona de Arganzuela, encontró en la farmacia comunitaria el lugar en el que desarrollar su vocación asistencial. Lo cuenta en esta entrevista
Tras un periodo trabajando en microbiología clínica y virología, María Díaz Lavíada dio el salto a la farmacia comunitaria donde encontró el lugar en el que desarrollar su vocación asistencial. Además de atender a sus pacientes, ejerce como delegada de zona de Arganzuela, una labor que considera clave para fortalecer la colaboración entre las farmacias.
¿Por qué te hiciste farmacéutica?
Me hice farmacéutica porque me gustaba mucho la biología, la química, el funcionamiento del cuerpo humano… y me apasionaba pensar que los medicamentos pudieran curar enfermedades.
Eso fue lo que hizo que estudiara Farmacia.
También me gustó mucho la microbiología. Estuve un tiempo haciendo microbiología clínica, y un tiempo también dedicada a la investigación en virología.
Con esta trayectoria, ¿qué fue lo que finalmente te hizo decantarte por la farmacia comunitaria? ¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?
Me ha gustado mucho el trato con la gente. De hecho, el cambio de la investigación a la farmacia fue porque tenía ganas de tener un contacto más directo con los pacientes.
Y lo que más me gusta de mi profesión aquí en la farmacia es poder ayudar a que los pacientes tomen bien su medicación y les haga efecto y les cure.
Y también cuando yo puedo colaborar con la indicación farmacéutica en pequeñas patologías para que puedan curarse.
¿Hay algún recuerdo que guardes especialmente?
Recuerdos tengo muchísimos. Y gente conocida, muchísima. Cosas bonitas, como, por ejemplo, cuando gracias a tu intervención has evitado un problema más grave.
Me acuerdo en el caso de una insulina. Me di cuenta de que le habían prescrito una que era errónea, y entonces dije que hablara con el médico porque esa no era su insulina.
Esas cosas que te llenan de satisfacción, porque en el fondo ves que estás haciendo algo útil por la gente.
Cuéntanos alguna anécdota divertida
Una paciente mayor que venía mucho entró por la puerta y en ese momento había una adjunta nueva. Llegó y dijo: “los pañales que me llevo no me gustan. Me gustaría que me dieras una muestra de un pañal nuevo de otra marca, porque es que los que llevo no me gustan”.
Y a continuación le dio la tarjeta sanitaria. Entonces, mi adjunta empezó a sacarle toda la medicación, que eran muchísima, una bolsa enorme, llena de medicamentos. Y estaba mi pobre chica con la cabeza que le iba a explotar. Cuando ya terminó de ver todo, le dijo la señora: “Bueno, ¿y lo que me ibas a dar?” Y mi adjunta, que nos acordaba ya de nada de lo de los pañales, vio unos caramelos, cogió un puñado y se los metió en la bolsa. Y entonces la señora dijo: “¡Ah! ¿Y entonces esto cómo va? Mi adjunta, cogió el caramelo, lo desenvuelve y le dice: “Mira, ¿ves? Tiras de los extremos”. Y entonces, la señora lo miró y dijo: “Casi que me quedo con los que tengo, porque a mí estas modernidades no me gustan nada” (risas). Fue buenísimo.
Como delegada de zona, ¿qué supone esta figura para ti?
Creo que es muy importante, y cada vez más, porque estamos, en general, cada uno en su farmacia. Y con esto conseguimos tener una relación dentro de las farmacias de la zona. Por ejemplo, en el tema de los desabastecimientos, nos estamos ayudando mucho. Y también en otras consultas concretas, circunstancias y problemas que surgen en la zona, incluso, por ejemplo, con robos, que entra una persona, roba y nos avisamos. Y en realidad nos sirve para tener más relación entre nosotros.
Yo creo que la unión hace la fuerza y es mucho mejor ayudarnos. Me parece muy importante tener la posibilidad de comunicarnos y de colaborar entre nosotros. Y el Colegio también da unas directrices, y gracias al delegado las distribuye rápidamente entre sus compañeros.
¿Qué le pedirías al futuro de la profesión?
Lo que me gustaría es que tuviésemos más relación entre todos los profesionales sanitarios, es decir, con los médicos y enfermeros, y que formásemos equipo. Creo que eso resolvería muchas situaciones y ayudaríamos con patologías menores que hoy día se tardan en resolver porque tardan en dar la cita en Atención Primaria.
Vamos a por el test. Dinos una película, un viaje, una canción y una comida favoritas.
Pues película me gusta mucho Tierras de penumbra, con Hopkins, y también Gran Torino.
Bueno, me marcó un viaje que hice a Polonia antes de la caída del Muro de Berlín, porque el contraste de la sociedad es impresionante. Estaba en pleno apogeo el Sindicato de Solidaridad y aquello fue muy impresionante.
Una comida… bueno, como tengo mi madre navarra, me gusta mucho los pimientos rellenos.
Y una canción… I wanna be, de los Proclaimers, que está muy bien.
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