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Hantavirus, ¿qué es y cómo se transmite?

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Hantavirus, ¿qué es y cómo se transmite?

Rebeca González Ginés

Rebeca González Ginés

Farmacéutica. Directora del Servicio de Información Técnica del COFM

Los hantavirus son virus que infectan naturalmente a los roedores y que ocasionalmente se transmiten a los humanos. La infección en personas puede provocar enfermedades graves y, a menudo, la muerte, aunque la gravedad de la enfermedad varía según el tipo de virus y la ubicación geográfica.

Los hantavirus pertenecen a la familia Hantaviridae, dentro del orden Bunyavirales. Cada hantavirus suele estar asociado a una especie específica de roedor reservorio, en la que el virus provoca una infección a largo plazo sin síntomas aparentes.

Aunque se han identificado muchas especies de hantavirus en todo el mundo, se sabe que un número limitado causa enfermedades en humanos. Las infecciones por hantavirus son poco frecuentes y generalmente están relacionadas con la exposición a roedores infectados.

Transmisión

Las personas contraen hantavirus generalmente:

  • al inhalar partículas contaminadas procedentes de la orina, las heces o la saliva de roedores infectados especialmente en espacios cerrados o mal ventilados.
  • por contacto directo:
    • al tocar roedores vivos o muertos infectados, o las heces o la orina de estos.
    • si se consumen alimentos almacenados en despensas a las que acceden roedores infectados.
    • de forma menos frecuente, a través de la mordedura o el rasguño de un roedor.

La transmisión entre personas es poco común, hasta la fecha, la transmisión de persona a persona del virus Andes solo se ha documentado en América. Cuando ocurre, la transmisión entre personas se ha asociado con un contacto estrecho y prolongado, especialmente entre miembros de la misma familia o parejas íntimas, y parece ser más probable durante la fase inicial de la enfermedad, cuando el virus es más transmisible.

Síntomas

En los seres humanos, los síntomas suelen comenzar entre una y ocho semanas después de la exposición e incluyen normalmente fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y síntomas gastrointestinales como dolor abdominal, náuseas o vómitos.

En América, los hantavirus pueden causar el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH), una enfermedad respiratoria grave, con una tasa de letalidad de hasta el 50 %. El virus de los Andes pertenece a esta familia y se sabe que causa una transmisión limitada de persona a persona entre contactos cercanos y prolongados, principalmente en Argentina y Chile.

En Europa y Asia, los hantavirus causan fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR). No se ha documentado la transmisión de persona a persona en esta parte del mundo.

En el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH), los primeros síntomas incluyen fatiga, fiebre y dolores musculares. La enfermedad puede progresar rápidamente hasta causar tos, dificultad para respirar, acumulación de líquido en los pulmones y shock.

En la fiebre hemorrágica con síndrome renal (HFRS), los síntomas aparecen generalmente de 1 a 2 semanas después de la exposición (en casos raros, podrían aparecer hasta 8 semanas después de la exposición). Los síntomas iniciales empiezan de repente e incluyen; dolores de cabeza intensos, fiebre y escalofríos, náuseas, dolor de espalda y en el abdomen y visión borrosa. En algunos pacientes puede aparecer enrojecimiento de la cara, inflamación o enrojecimiento de los ojos, o un sarpullido. Los síntomas posteriores pueden incluir; presión arterial baja, hemorragia interna, falta de flujo sanguíneo e insuficiencia renal aguda.

En este caso, la gravedad de la enfermedad varía según el virus que provoque la infección. Las infecciones por los virus Hantaan y Dobrava por lo general causan síntomas graves, donde el 5 al 15 % de los casos son mortales. En contraste, las infecciones por los virus de Seúl, Saaremaa y Puumala son por lo general más moderadas, con menos del 1 % de personas que mueren por la enfermedad.

La recuperación completa puede tardar varias semanas o meses.

Es importante señalar que existen casos de personas infectadas con Hantavirus que cursan con infecciones asintomáticas o con cuadros leves.

Tratamiento

No existe un tratamiento antiviral específico que cure la enfermedad por hantavirus. La atención médica de apoyo temprana es fundamental para mejorar la supervivencia y se centra en el seguimiento clínico exhaustivo y el manejo de los síntomas y complicaciones respiratorias, cardíacas y renales.

Prevención

La principal medida de prevención es evitar el contacto con roedores y sus excrementos. Para ello, es fundamental:

  • Mantener limpias casas, garajes y lugares de trabajo.
  • Sellar posibles accesos de roedores a los edificios.
  • Eliminar los elementos en desuso que puedan servir para la nidación de los roedores.
  • Almacenar alimentos de forma segura.
  • Tener especial cuidado en la puesta en marcha de ventiladores y de aparatos de aire acondicionado cuyos filtros o conductos puedan haber tenido contacto con roedores o excrementos de estos.
  • Seguir prácticas de limpieza seguras y adecuadas en áreas potencialmente contaminadas por roedores. Usar guantes y mascarilla y evitar barrer en seco o aspirar los excrementos de roedores.
  • Si se sospecha actividad de roedores, ventilar los ambientes antes de entrar.
  • Practicar una correcta higiene de manos.

 

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