La fragilidad necesita que el sistema salga al encuentro de las personas, y en ello el farmacéutico “tiene mucho que aportar”
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Francisco J. Fernández, director general del COFM, destacó el valor sanitario y social de los farmacéuticos y la “cercanía, accesibilidad y confianza que ofrece la red de farmacias ante este gran desafío” en la III Jornada de resultados del PAIFPLS de la Comunidad Madrid 2022-2025, organizada por la Consejería de Sanidad de la región
“En una sociedad como es la nuestra, que ha logrado incrementar su esperanza de vida, la fragilidad se ha convertido en un gran desafío asistencial. Exige que el sistema sanitario salga al encuentro de las personas, y en ello los farmacéuticos tienen mucho que aportar, por la cercanía, accesibilidad y confianza que genera la red de farmacias y a la importante labor en la prevención, atención, apoyo y cuidado de la población”. Este fue uno de los grandes mensajes que Francisco J. Fernández, director general del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM), expresó durante su intervención en la III Jornada de resultados del Plan de atención integral a la fragilidad y promoción de la longevidad saludable en personas mayores (PAIFPLS) de la Comunidad de Madrid 2022-2025, celebrada este martes en Aula Magna del Hospital Universitario Gregorio Marañón (Madrid) y organizada por la Consejería de Sanidad de la región.
Fernández participó en la mesa de debate titulada Retos y líneas de futuro, moderada por Teresa Pacheco, subdirectora general de Atención y Cuidados Sociosanitarios de la Consejería de Sanidad, en la que también intervinieron Ana María Camacho, técnico de apoyo de la Dirección General de Salud Digital de la Consejería de Digitalización, y Maritza Brizuela, directora de la Fundación Pilares.
En este foro, el director general del COFM subrayó que en un escenario social como el actual, “en el que alrededor de 1,5 millones de habitantes de la Comunidad de Madrid, un 20 % del total, es mayor de 65 años, muchos de ellos padecen patologías crónicas y consumen varios fármacos de manera habitual”, cualquier acción de prevención puede tener un gran valor. “Si hablamos de fragilidad, cualquier problema o incidente, por pequeño que sea, puede suponer un gran deterioro y derivar en problemas graves de salud. De ahí la importancia de actuar, primero para prevenir y después para ofrecer un abordaje integral tanto a pacientes como a cuidadores”, señaló.
Sobre el papel del farmacéutico frente a la fragilidad, Fernández incidió en que abarca desde el seguimiento para el uso adecuado de los medicamentos, la recomendación de hábitos saludables o los consejos sobre alimentación adecuada hasta la detección de posibles casos de fragilidad, como la soledad no deseada, o su condición de nexo entre los servicios sanitarios y sociales. “La vertiente sanitaria y social del farmacéutico le convierten en un agente sanitario esencial que, en colaboración con el resto de profesionales, puede ayudar a combatir la fragilidad y a mejorar los resultados en salud de la población”, añadió.
“La red de farmacias llega a cada rincón de la población -insistió-. Es cercana y accesible. Está disponible 24 horas y sin necesidad de cita previa. Cuenta con profesionales formados y cualificados que generan confianza en la población y que, en la mayoría de ocasiones, conocen a la persona y su entorno. Es, en definitiva, un recurso disponible que permite acceder al conjunto de la población, que llega donde a veces el sistema sanitario no llega y que puede ver detalles que el sistema no ve”.
Por último, el director general del Colegio destacó que el COFM, dentro de su Plan de Transformación Estratégica, lleva años trabajando para promover y poner en marcha iniciativas “que salgan al encuentro de la población” y que “den solución a problemas reales” que aporten resultados en salud, contribuyan a mejorar la calidad de vida y ayuden a hacer más sostenible el sistema sanitario. “Me refiero, entre otras, a iniciativas como el proyecto de seguimiento de pacientes polimedicados y en riesgo de soledad no deseada en Collado Villalba a través de los sistemas personalizados de dosificación (SPD), el impulso de la atención farmacéutica en el medio rural en el marco del programa Pueblos con Vida o el proyecto Antenas, para hacer frente a la soledad no deseada. Todos estos proyectos reflejan nuestro compromiso con este desafío y tratan de medir el valor que aportamos”.
“La fragilidad -concluyó- no puede combatirse solo en los hospitales y centros de salud, sino también en la vida cotidiana, en cada barrio y en cada pueblo. Ahí los farmacéuticos y la red de oficinas de farmacia tienen mucho que aportar y el Colegio, como representante institucional, está cooperando con los distintos agentes para hacer realidad esta respuesta y seguir avanzando juntos”.
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