Colaboración, formación y comunicación, claves para la continuidad asistencial entre farmacia hospitalaria y farmacia comunitaria
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Infarma Madrid 2026 acogió este jueves una sesión coloquio en la que se analizaron los retos de la continuidad asistencial entre los servicios de Farmacia Hospitalaria y las farmacias comunitarias
¿Cuál es el escenario actual de la colaboración entre los servicios de Farmacia Hospitalaria y la red de oficinas de farmacia? ¿A qué desafíos se enfrenta esta colaboración? ¿Cómo debe construirse esa colaboración para garantizar la continuidad asistencial de los pacientes? Estas fueron algunas de las principales cuestiones que se debatieron este jueves en Infarma Madrid 2026 durante la celebración de la mesa coloquio Desafíos de la continuidad asistencial farmacéutica hospitalaria y comunitaria: formación y dispensación colaborativa, moderada por Alicia Herrero, vocal de Hospitales en funciones del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM), y que contó con tres ponentes de primer nivel: Alberto Carazo, farmacéutico y socio de las consultorías farmacéuticas y biotecnológicas Inntegrapharma y Konexio Biotech; Vicente Colomer, farmacéutico comunitario, secretario del Consell Valencià de Col·legis de Farmacèutics y farmacéutico titular de Salud Publica en el Departamento Xàtiva-Ontinyent, y Mario García Gil, farmacéutico de hospital, gerente del Hospital Universitario Principe de Asturias y presidente de la Sociedad Madrileña de Farmacéuticos de Hospital (SMFH).
La sesión tuvo lugar pocas horas antes de la clausura de Infarma 2026 que, tras registrar las cifras de los tres días (del 24 al 26 de marzo), cerró esta 36ª edición con la cifra récord de 27.216 asistentes (superando la cifra de más de 26.000, anunciada durante el acto de cierre del Congreso).
Para abrir el debate sobre la cooperación entre hospitalaria y comunitaria, Alicia Herrero señaló que la realidad clínica y asistencial, "marcada por la llegada de la innovación y de tratamientos cada vez más complejos", ofrece una "gran oportunidad" para garantizar la continuidad asistencial de los pacientes a través de "la formación, la actualización constante y una visión compartida" entre los distintos niveles asistenciales. "Es algo que está en nuestra mano, a través de la colaboración, y en lo que debemos avanzar", aseguró.
A continuación, Alberto Carazo defendió el auge de la innovación farmacéutica en los últimos años y que, a raíz de ese crecimiento, es necesario que el farmacéutico esté presente y englobe "todo el ciclo de vida" del medicamento: investigación, fases clínicas y preclínicas, registros, fabricación, marketing, acceso al mercado, distribución, dispensación, farmacovigilancia... Asimismo, destacó el incremento de los ensayos clínicos con medicamentos de terapias avanzadas, así como el de las compañías que están destinando recursos a investigar y desarrollar este tipo de tratamientos. Como ejemplo de ello, citó la terapia génica: "El mercado global de terapia génica, en términos de ingresos, generó 7,54 billones de dólares en 2022 y se espera que llegue a los 17,2 billones en 2027, lo que representa una tasa de crecimiento anual (CAGR) del 22% de 2023 a 2030".
Ante este escenario, Carazo subrayó que es necesario más especialización y que la formación curricular de los farmacéuticos amplíe las materias ligadas a la innovación terapéutica: "No podemos quedarnos atrás. Debemos seguir siendo los especialistas en las distintas fases del ciclo de los medicamentos".
Ejemplo de colaboración en la Comunidad Valenciana
Vicente Colomer, por su parte, expuso durante la sesión el modelo de dispensación colaborativa a pacientes externos entre hospital y farmacia comunitaria que se puso en marcha en la Comunidad Valenciana a raíz de la pandemia de la covid-19. Se trata de un modelo, señaló, que supuso una alianza estratégica entre los colegios de farmacéuticos de la región y la Administración autonómica, y que permitió que "no se rompiese en ningún momento" la trazabilidad ni la cadena farmacéutica (en el hospital dispensa un farmacéutico, distribuye un farmacéutico, y en la farmacia comunitaria custodia y dispensa un farmacéutico) con la ayuda de un software específico.
Este modelo colaborativo, que comenzó al inicio de la pandemia, fue adaptándose y en 2021 llevó a un acuerdo de las farmacias con la Generalitat Valenciana que permitió crea una plataforma para realizar esta dispensación colaborativa en la que participan los servicios de Farmacia Hospitalaria, la distribución, las oficinas de farmacia y los colegios oficiales de farmacéuticos. El número de envíos de medicación realizado y de pacientes alcanzados evidencian, como explicó Colomer, "los buenos resultados" que está dando este modelo colaborativo en la Comunidad Valenciana.
Una red con un amplio potencial
En la Comunidad de Madrid, Mario García Gil ensalzó el enorme potencial de la red de hospitales y de farmacias comunitarias con el que cuenta la región para impulsar esa dispensación colaborativa en aras de una mayor continuidad asistencial. "Tenemos que aprovechar esa red", aseveró. Sin embargo, también destacó que hay aspectos que deben concretarse y analizarse detenidamente, como son, por ejemplo, la formación de los profesionales, la vía de comunicación entre ellos, la estructura de los circuitos y el diseño del servicio. "El trabajo conjunto para lograr la máxima cooperación supone un reto, una necesidad y una oportunidad para avanzar, apoyados en las nuevas tecnologías", indicó.
Por ello, añadió que es fundamental seguir progresando en esta línea, junto con la Administración sanitaria, para alcanzar fórmulas que permitan mejorar la asistencia en la región ya que, como destacó, "la continuidad asistencial permite resolver problemas al paciente", y es importante que los distintos niveles asistenciales compartan y conozcan necesidades para, a partir de ellas, adoptar las herramientas tecnológicas necesarias.
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