Saltar navegación. Ir directamente al contenido principal

Notas de prensa

"Cuando nos quitamos la bata seguimos a disposición de los ciudadanos"

Contenido principal

Antonio Molina, delegado de zona Fuencarral-El Pardo, habla del compromiso constante de los farmacéuticos con las personas, y pone el acento en la ayuda entre compañeros, en el servicio a los pacientes y en el valor humano de la farmacia

Desde su paso por el mundo del Derecho hasta su vocación como farmacéutico, Antonio habla del compromiso constante de los farmacéuticos con las personas, y pone el acento en la ayuda entre compañeros, en el servicio a los pacientes y en el valor humano de la farmacia.

¿Cómo te convertiste en farmacéutico?

A pesar de haber estudiado la carrera de Derecho y haber ejercido como abogado durante varios años, acabé decidiendo hacerme farmacéutico, sobre todo de la mano de mi madre, porque a pesar de que me sigue apasionando el mundo jurídico, especialmente vinculado al ámbito biosanitario y la vida jurídica, de la mano de mi madre, como digo, fui aprendiendo la capital importancia que tenemos los farmacéuticos como primera puerta de entrada en el mundo sanitario para todos los ciudadanos.

¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?

De alguna manera, lo que más me gusta es que las profesiones sanitarias, y estoy convencido de que mis compañeros farmacéuticos de cualquier modalidad estarán de acuerdo, es que no dejas de ser farmacéutico en ningún momento.

Cuando nos quitamos la bata y terminamos la jornada laboral, seguimos a disposición de los ciudadanos, pacientes que tienen algún tipo de necesidades, y podemos atender y ayudarles. Esto me parece que es una ayuda y un servicio a la sociedad y a nuestros vecinos, absolutamente fantástico.

 

¿Por qué decidiste ser delegado de zona?

Me hice delegado porque, entre otras muchas cosas, aprendí y comprendí la utilidad que tenía el delegado en la zona en la que yo empecé como farmacéutico, porque aproveché mucho la figura de aquel delegado que me ayudó tanto en los primeros momentos, y por eso me siento, o me sentí, un poco en deuda con el resto de compañeros. Y lo que intento es devolver un poquito de todo el favor que me hicieron en esos primeros momentos.

¿Qué pedirías al futuro de la profesión?

Teniendo en cuenta el importante reconocimiento social que tienen todas las modalidades de ejercicio de nuestra profesión farmacéutica, al futuro le pediría que las instituciones también fueran capaces de valorarlo en orden a quitar de alguna manera las trabas, los aspectos administrativos y burocráticos que a veces no nos hacen tan sencillo el poder acercarnos de la mejor manera posible al paciente, que es nuestro objetivo principal. Vamos a atenderles de la misma manera y de la mejor manera posible.

Fin del contenido principal

Buscador farmacias

Buscador farmacias

Buscador farmacias Ir a buscador por dirección