Saltar navegación. Ir directamente al contenido principal

Blog

Protege tus defensas y recarga tu energía de forma natural

Contenido principal

Protege tus defensas y recarga tu energía de forma natural

M

Mabel Martín Vergel

Farmacéutica del Servicio de Información Técnico- Profesional del COFM

Las condiciones ambientales adversas de los meses fríos pueden debilitar el sistema inmunológico, lo que favorece la aparición de infecciones respiratorias. La fitoterapia es una alternativa natural respaldada por investigación científica, capaz de fortalecer las defensas, prevenir cuadros gripales y conservar la energía necesaria para afrontar el día.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la fitoterapia como la “ciencia que estudia la utilización de los productos de origen vegetal, con fines terapéuticos, ya sea para prevenir, atenuar u curar un estado patológico”. La fitoterapia es una práctica milenaria; desde tiempos ancestrales, la naturaleza ha sido utilizada como la principal fuente de remedios por civilizaciones antiguas para curar enfermedades y tratar dolencias.

Esta práctica ha evolucionado hasta nuestros días apoyada con evidencia científica y con un conocimiento más profundo de los principios activos de las plantas.

La fitoterapia se fundamenta en la química de los principios activos, cuya eficacia depende de su estructura molecular, independientemente de su origen. Los preparados a base de plantas están elaborados a partir de extractos estandarizados de sustancias vegetales o preparados en combinación de ellas.

Entre los principales beneficios de las plantas medicinales frente a los medicamentos convencionales, destaca su capacidad para actuar sobre múltiples dianas. Al contener varios principios activos, pueden actuar de forma simultánea favoreciendo los efectos sinérgicos.

Entre las distintas actividades de las plantas, cabe destacar sus propiedades inmunoestimulante e inmunomoduladora que ayudan a fortalecer nuestro sistema inmune previniendo y combatiendo infecciones y su acción adaptógena, restaurando nuestro equilibrio físico y mental y emocional, sin ser un estímulo directo.

 

Plantas inmunoestimulantes

Las plantas inmunoestimulantes tienen la capacidad de estimular la respuesta inmunológica contra distintos agentes causantes de enfermedades.

El mecanismo de acción de las plantas inmunoestimulantes es complejo, y muchas veces, inespecífico, pues son capaces de modificar tanto la respuesta humoral como celular. La actividad de un preparado fitoterápico depende de factores como la dosis y vía de administración, el momento de su administración y el estado inmunológico de la persona.

Las plantas más utilizadas por su efecto inmunoestimulante son:

  • Equinácea (Echinacea purpurea, E. pallida, E. angustifolia): se utilizan tanto la raíz como la parte aérea.
  • Pelargonio (Pelargonium sidoides, P. reniforme): se emplea la raíz.

Ambas destacan por su actividad inmunoestimulante y antiviral, siendo eficaces frente a los agentes causantes de resfriados y gripes.

 

Plantas inmunomoduladoras

Además de la actividad inmunoestimulante, algunas plantas presentan propiedades inmunomoduladoras. Por ejemplo, diversos estudios han demostrado que las alquilamidas, compuestos presentes en Echinacea purpurea, ejercen una potente acción inmunomoduladora. Esta actividad se complementa con un notable efecto antiviral frente a virus encapsulados como los de influenza, herpes simple, virus respiratorio sincitial, y rinovirus.

Además, otros estudios clínicos con extracto hidroetanólico de parte aérea y raíz de Echinacea purpurea, han demostrado una inhibición completa del crecimiento viral en células epiteliales bronquiales humanas, especialmente frente al virus influenza A. Además, se ha demostrado actividad frente a coronavirus humanos (HCoV) y zoonóticos (MERS-CoV y SARS-CoV). Un estudio clínico demostró que el extracto de Echinacea purpurea administrado de forma preventiva, reduce el riesgo de infecciones respiratorias virales, incluido el SARS-CoV-2.

Toda esta evidencia respalda el empleo de los preparados de equinácea para reducir los síntomas de resfriados y gripes, y posiblemente de otras afecciones respiratorias, inhibiendo el crecimiento de virus. Es más, organismos como la ESCOP (European Scientific Cooperative On Phytotherapy), recomiendan el empleo por vía interna de preparados de parte aérea y raíz de E. purpurea, raíz de E. pallida y raíz de E. angustifolia como coadyuvantes en el tratamiento y en la profilaxis de infecciones recurrentes las vías respiratorias altas (resfriado común).

 

Propiedades antiviral y inmunomoduladora del ginsen siberiano

El eleuterococo (Eleutherococcus senticosus) es una planta conocida con el nombre de “ginseng siberiano” por su procedencia de la zona siberiana.

El ginseng siberiano destaca principalmente por sus propiedades adaptógena y antiestrés, al mismo tiempo que refuerza el sistema inmunológico.

Numerosos estudios han demostrado el efecto protector del eleuterococo frente estados de estrés físico y mental, ya que aumenta la resistencia del organismo aumentando la sensación de bienestar general y la capacidad de trabajo.

Además, el extracto etanólico de la raíz de eleutherococcus senticosus, ha demostrado capacidad para inhibir la replicación de diversos virus respiratorios, como el rinovirus humano, el virus sincitial respiratorio y el virus de la influenza A. La ESCOP y EMA (European Medicines Agency) aprueban su uso tradicional para el tratamiento de los síntomas de astenia, como fatiga y sensación de debilidad. ESCOP añade la indicación en falta de concentración y convalecencia.

 

Actividad adaptógena e inmunoestimulante de la raíz de panax ginseng

El Panax ginseng, conocido como “ginseng verdadero” o “ginseng asiático/coreano” es una planta originaria de Asia, tradicionalmente utilizada como un remedio universal por sus propiedades revitalizantes y rejuvenecedoras. La parte utilizada con fines terapéuticos es su raíz, y según su método de preparación se distinguen dos tipos: el ginseng blanco, cuya raíz se seca al sol, el ginseng rojo, que se somete a un proceso de vaporización y secado, lo que potencia su concentración de principios activos. Su principal principio activo son los ginsenósidos (saponinas triterpénicas), que deben estar presentes en una proporción mínima del 0,4 % para beneficiarse de su actividad. El ginseng rojo contiene una mayor cantidad de estas saponinas, lo que lo convierte en el tipo de mayor calidad. Ensayos clínicos demuestran que la raíz de ginseng a dosis altas es capaz de aumentar el rendimiento físico e intelectual, la capacidad de reacción, mejorar la recuperación muscular en atletas, y mejorar el rendimiento físico a corto plazo. Además, se considera una planta inmunoestimulante, el ginseng puede aumentar el número de células NK (natural killer) y linfocitos T, intensificar la fagocitosis y estimular la producción de citocinas, participando así en la inmunidad tanto innata como específica. Por ello, gracias a su actividad adaptógena es capaz de mejorar la resistencia inespecífica del organismo y favorecer su adaptación a situaciones de estrés físico y mental.

La raíz de ginseng tiene multitudes aplicaciones, aunque las evidencias científicas se centran especialmente en su papel para mejorar el rendimiento físico. Así lo reconoce la ESCOP, que aprueba su uso para el tratamiento de la disminución de las capacidades mentales y físicas como debilidad, agotamiento, cansancio y pérdida de concentración, así como durante la convalecencia.

Por su parte, la EMA aprueba su uso tradicional de la raíz de ginseng y sus preparados para el tratamiento de los síntomas de la astenia, fatiga y sensación de debilidad.

Aunque el ginseng se considera seguro y carente de toxicidad, es importante evitar su uso prolongado o en dosis elevadas, no superar la dosis diaria de 2 gramos, ya que puede provocar efectos adversos como hipertensión, insomnio, nerviosismo o agitación, sobre todo si se combina con otros estimulantes del sistema nervioso central.

Otras plantas que refuerzan la inmunidad son aquellas ricas en vitamina C (acido ascórbico). Gracias a su potente efecto antioxidante, la vitamina C contribuye a prevenir el envejecimiento del sistema inmune, estimula la producción de linfocitos T y favorece el mantenimiento de las barreras naturales del organismo produciendo colágeno. Además, la vitamina C contribuye a disminuir el cansancio y la fatiga.

Destacan varios frutos de plantas: acerola (Malpighia glabra) guayaba (Psidium guajaba) naranja (Citrus sinensis) y limón (Citrus limon).

La acerola contiene mayor concentración de vitamina C. El jugo de sus frutos proporciona entre 1,5 a 4 g de vitamina C por cada 100 ml. En menor medida le siguen la guayaba (180 mg/100 ml), la naranja (80 mg/100 ml) y el limón (30 mg/100 ml).

 

Fitoterapia segura

La fitoterapia representa una herramienta valiosa en el abordaje integral de la salud, siempre que su uso se realice de forma racional y bajo supervisión profesional. Es fundamental evitar la automedicación y el consumo indiscriminado de productos de origen vegetal, ya que estos no están exentos de efectos adversos o interacciones con tratamientos convencionales.

La fitoterapia debe entenderse como un complemento terapéutico, nunca como un sustituto de tratamientos médicos necesarios.

En este contexto, la farmacia desempeña un papel clave. Gracias a su accesibilidad, cercanía y a la formación especializada del farmacéutico, se convierte en un punto de referencia para el asesoramiento cualificado. Desde esta posición en la primera línea de atención sanitaria, el farmacéutico puede orientar al paciente en el uso seguro y eficaz de productos fitoterapéuticos, promoviendo una atención más personalizada.

Fin del contenido principal

Buscador farmacias

Buscador farmacias

Buscador farmacias Ir a buscador por dirección