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Los farmacéuticos seguirán trabajando en beneficio de los pacientes

En relación a la rueda de prensa convocada por distintas organizaciones, básicamente de enfermería, este Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid deja claro que las oficinas de farmacia, por tanto, sus farmacéuticos seguirán trabajando en beneficio de los pacientes y/o usuarios de las farmacias.

Este Colegio Profesional sigue manteniendo que la Sanidad pública no es coto privativo de ninguna Profesión y que la respuesta al paciente debe venir desde la colaboración de los equipos multidisciplinares en todas las zonas de la Comunidad de Madrid.

Las farmacias son establecimientos sanitarios, regulados, sometidos a planificación y con autorización de la Administración Autonómica, como lo están el resto de Centros y Servicios sanitarios públicos.

Es privado, cierto, pero solo en lo que respecta a la titularidad de la autorización reglada de la farmacia, y de interés público por la actividad que desempeña, teniendo en cuenta que el medicamento, en su mayoría, es financiado por el Sistema Nacional de Salud.

Los farmacéuticos de Madrid niegan tajantemente el "mantra" que utiliza Enfermería  de que, el Gobierno regional pretenda privatizar la Sanidad, como si la oficina de farmacia no fuera un establecimiento sanitario, la actividad y funciones del farmacéutico sobre todo en el ámbito del medicamento, no tuviera respaldo legal y, como si el paciente no contase a la hora de elegir determinados servicios, relacionados con el medicamento y su uso racional, que hoy no se están ofreciendo, pero aunque se dieran por parte de Enfermería, lógicamente estos servicios tendrían que ir respaldados por formación y amparo legal.

Que el Sistema Sanitario Público disponga, en el caso de la Comunidad de Madrid, de 2.866 farmacias, ubicadas en municipios donde no hay otro profesional sanitario, su accesibilidad al medicamento y al farmacéutico es un lujo para el paciente, y así viene refrendado por los propios consumidores que entienden que el servicio prestado por las farmacias es el que menos quejas recibe.

El Sistema Público, es decir el SERMAS, no dedica ni un sólo euro a las actividades que el farmacéutico pudiera hacer, por ejemplo en las preparaciones de los Sistemas Personalizados de Dosificación de medicamentos que es solicitado por pacientes mayores, polimedicados, sus tutores o familiares, cuestión que al parecer desconoce Enfermería. Es más, en el Programa del Mayor Polimedicado de la Consejería de Sanidad de Madrid, que aún permanece en vigor, colaboran médicos, enfermeros y farmacéuticos y no se ha producido ningún problema de competencias, y por supuesto, al SERMAS le ha salido "gratis" en lo que respecta a la participación de las oficinas de farmacia en el Programa.

Por otro lado, Enfermería debía conocer que las farmacias de Madrid, el resto de farmacias del Estado también, producen un ahorro anual (menos gasto del presupuesto de la Consejería de Sanidad) en este caso al SERMAS de 56 millones de euros, consecuencia de las deducciones practicadas a las farmacias por la aplicación de dos reales decretos que penalizan la facturación de recetas (medicamentos prescritos/dispensados) del Sistema público. Por tanto, al SERMAS no se le ha pedido por parte de la farmacia ninguna retribución adicional a su margen, por otra parte regulado, por nuevos servicios ligados a la dispensación de medicamentos, como pudieran ser el seguimiento farmacoterapéutico, la preparación de SPD, el cumplimiento del tratamiento o su adherencia..., ¡otra falacia más de Enfermería¡.

La negociación de este Colegio con la Consejería de Sanidad no va por producir más gasto al SERMAS, como dice Enfermería, sino reinvertir en servicios autorizados por la Administración una parte del ahorro que se produce al Sistema por parte de los farmacéuticos.

Todo el respeto a los compañeros de Enfermería con los que se trabaja diariamente en la mayoría de los Centros de Salud de forma coordinada y cada uno desde sus responsabilidades, formación y competencias.

Los representantes de Enfermería no están defendiendo los intereses profesionales de sus compañeros. Han entrado en una situación beligerante con Farmacia, de la que Farmacia no participa, absurda y delirante, donde se confunden los términos de participación de las farmacias ante una demanda social que existe y que todos los profesionales, incluida la Administración Sanitaria, deben ser sensibles y no buscar excusas o estrategias amparadas en una demagogia competencial donde se intenta utilizar a la Profesión farmacéutica como "chivo expiatorio" para reivindicar, al parecer, aspectos propios del sector de Enfermería.

 

 

06 de noviembre de 2018

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