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“El tratamiento precoz de la COVID-19 podría evitar la progresión a la fase de neumonía y reducir la mortalidad de forma muy significativa”

Durante las conferencias programadas para el segundo día de Infarma Digital, se contó con la asistencia virtual de más de 3.000 profesionales

¿Qué sabemos por ahora de la enfermedad provocada por el SARS-CoV-2?, ¿qué investigaciones se están llevando a cabo para conseguir un tratamiento?, ¿cuándo se conseguirá una vacuna? Estas fueron algunas de las cuestiones que el Dr. Bonaventura Clotet, jefe del Servicio de Enfermedades Infeccionas del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona y director del IrsiCaixa, abordó durante la conferencia inicial del segundo día de Infarma Jornadas Digitales COVID-19, que siguieron virtualmente más de 3.000 profesionales. Cristina Roure, vocal de Hospitales del Col·legi de Farmacèutics de Barcelona, fue la encargada de moderar la sesión.

La importancia de iniciar un tratamiento para los primeros días de la enfermedad

Desde que una persona se infecta por SARS-CoV-2 hasta que aparecen los primeros síntomas pasan entre 4 y 5 días. Además, según detalló el doctor, entre 2 y 3 días hasta que aparecen los síntomas se está en una fase de eliminación de una cantidad de virus por las secreciones nasales que es lo que puede contaminar a las personas que están alrededor del infectado, que no es consciente de que lo está.

En relación con el tratamiento del SARS-CoV-2, el doctor apuntó que “lo ideal sería que, en la fase inicial, cuando la infección acaba de debutar, se inicie una terapia que tiene que ver con el test&treat. Con otro tipo de patologías se esperaría a que fuese más severa para iniciar el tratamiento, pero en una infección vírica hay que empezar el tratamiento, si lo hay, en los primeros momentos de la infección, y para ello hay que disponer de fármacos que nos ayuden”.

Comenzar el tratamiento en el inicio de la infección “nos ayudaría a evitar la progresión a estadios más avanzados y reducir la elevada tasa de mortalidad”, destacó. En definitiva, “si tenemos claro que el tratamiento puede ser precoz, se puede evitar la progresión a la fase de neumonía y reducir la mortalidad de forma muy significativa”.

Por otro lado, el Dr. Clotet destacó la importancia de la investigación para lograr una vacuna: "Debemos desarrollar una vacuna que permita tener un modelo que evite próximos brotes de infección por SARS-CoV-2". Y añadió: "En el mundo hay 90 grupos que están trabajando en ello y hay mucho intercambio de información". Aunque el primer modelo de vacuna no estará disponible hasta otoño, habrá que descartar que no se produzca un efecto paradójico por el que las personas vacunadas experimenten un aumento de la enfermedad, mediada por la propia vacuna o la generación de ciertos anticuerpos.

Mientras no haya vacuna, el investigador se mostró partidario de  continuar con el uso de mascarillas, mantener las distancias físicas y aplicar medidas higiénicas, así como el confinamiento selectivo cuando sea necesario.

Contextualización del SARS-CoV-2 y sintomatología

El Dr. Clotet expuso que los coronavirus son unos virus muy frecuentes que causan enfermedades comunes como el resfriado y detalló que el SARS (Síndrome Agudo Respiratorio Severo, por sus siglas en inglés) apareció el año 2002 en China; que los primeros casos de MERS (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio, por sus siglas en inglés) aparecieron en 2012 en Arabia Saudita y que, a finales de 2019, se conocieron en la ciudad china de Wuhan los primeros casos de SARS-CoV-2. A causa de la globalización, el virus se extendió rápidamente a otros países.

El investigador resaltó que la enfermedad por el SARS-CoV-2 tiene en un 80% de los casos un pronóstico benigno y hay un 20% que puede evolucionar mal y tener una mortalidad elevada. En nuestro caso, según detalló, la mortalidad ha sido superior al 10%.

En cuanto a la sintomatología de la COVID-19, destacó la fiebre, el malestar general y la cefalea, así como la anosmia o trastorno olfatorio y gustativo, que puede aparecer hasta en el 40% de las personas que se infectan. Por otro lado, también hizo referencia a otros tipos de síntomas: tos seca, diarrea, dolor muscular y articular, cansancio y lesiones cutáneas.

19 de junio de 2020

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