Decálogo ético de la profesión farmacéutica en el ámbito de la Comunidad de Madrid
I.- Considera prioritaria, en el ejercicio de tu profesión, la mejora de la salud.
II.- Mantén al día tus conocimientos científicos y técnicos para mejor servir a tu función social.
III.- Adopta la más exigente actitud ética en todos los aspectos y facetas de tu ejercicio profesional.
IV.- Abstente de participar en todos aquellos casos en que tu actividad profesional pueda actuar, directa o indirectamente, contra la vida, los derechos humanos o la dignidad humana.
V.- Tu derecho a la objeción de conciencia deriva de tu responsabilidad profesional y de tu libertad personal. En el ejercicio de este derecho has de tener a tu lado el asesoramiento y la ayuda de tu colegio profesional, incluida la vía legal.
VI.- Establece con el paciente una comunicación personalizada que humanice el acto profesional.
VII.- La dignidad del paciente, su derecho a la libertad, a la intimidad, a la confidencialidad de sus datos y a una información veraz, son principios fundamentales que debes anteponer incluso a tus legítimos intereses personales, profesionales o económicos.
VIII.- Colabora lealmente con las administraciones sanitarias; cumple escrupulosamente los estatutos y normas de tu Colegio profesional; presta tu desinteresada colaboración a la Organización profesional farmacéutica.
IX.- Actúa siempre con respeto, integridad y lealtad en tus relaciones profesionales, con tus compañeros, con tus subordinados y con otros profesionales sanitarios.
X.- Cumple y exige el cumplimiento del Código Deontológico de tu Colegio, cuyas normas se resumen en este Decálogo. Con ello contribuirás al recto ejercicio de tu actividad profesional en beneficio de la salud, y obtendrás el mejor premio: La satisfacción del deber cumplido.