La Asamblea Extraordinaria del Colegio de Farmacéuticos de Valencia aprobó a última hora de la noche de ayer una serie de medidas de todo tipo: jurídicas, informativas y reivindicativas para intentar resolver el gravísimo problema de los impagos, por parte de la Generalitat, de las facturaciones de las recetas dispensadas a los ciudadanos, que ya se acumulan más de cinco meses. A la fecha de hoy, la Administración adeuda a las oficinas de farmacia las recetas que se han dispensado a los ciudadanos desde el 1 de diciembre de 2011.
Los farmacéuticos confían en que el próximo lunes se ingrese el pago correspondiente a la facturación de enero (que incluye las recetas dispensadas entre el 1 y el 31 de diciembre), como se han comprometido reiteradamente el vicepresidente del Consell, José Ciscar y los consellers de Sanidad y Hacienda, aunque en palabras de la presidenta del Colegio, María Teresa Guardiola “el abono de esta factura llega tarde y no resuelve la situación absolutamente insostenible en la que se encuentran las oficinas de farmacia si no se abona el resto de la deuda. Por eso, es comprensible la indignación de los miles de profesionales, que dependen de esos ingresos para mantener no sólo a sus familias, sino a las de sus empleados, y que han hipotecado su farmacia, su vivienda y todo su patrimonio”.
La Asamblea aprobó por una amplísima mayoría la propuesta consensuada por el Consell Valencià de Col•legis de Farmacèutics y de las asociaciones empresariales farmacéuticas, con los siguientes nueve puntos:
La Presidenta del Micof de Valencia afirma que los Colegios de farmacéuticos de Alicante, Castellón y Valencia, van a poner en marcha inmediatamente los acuerdos de la Asamblea y solicitarán una reunión urgente con la Administración para resolver de una manera definitiva el problema. “Lo cierto – insiste – es que hay situaciones dramáticas por la falta de crédito de bancos y proveedores y que hay peligro cierto de que la falta de existencias, por fuerza mayor, acaben afectando a los valencianos”.
